MADERA
Pol pertenecía a la mejor familia de artesanos de todo el continente.
Como era tradición, cuando apenas era un bebé le habían dejado gatear libremente por el taller hasta que había agarrado sus primeras herramientas y había fijado su Destino: la carpintería.Aprendió a hablar mientras tallaba figuras. Aprendió a escribir, dibujar y contar mientras copiaba los cianotipos, y fabricó su primera guitarra antes de aprender a tocarla siquiera.Por supuesto, Pol tenía una vida más allá del taller: hacer travesuras con sus hermanos y primos, asistir a la escuela y enamorarse perdidamente de cada chica que le dedicase mínimamente su atención. No obstante, cuando discutían, hacía pellas o le rompían el corazón, encontraba su refugio en la madera.Pol era capaz diferenciar los distintos tipos según su olor, su textura e incluso su sabor y, aunque sonase absurdo, cuando la trabajaba parecía entablar una conversación con ella.Con el paso a la edad adulta, su sueño comenzó a moldearse: construir su casa con sus propias manos y formar una familia, teniendo tantos hijos como sus padres y abuelos. Quería vivir las aventuras de la cotidianidad y se imaginaba haciéndose viejo con su amada, ambos arrebujados en el sillón mientras bebían vino especiado y se calentaban frente a la chimenea, con los dedos tan arrugados y nudosos como la madera que tantos años había adorado.
Los personajes de este relato pertenecen a mi #ProyectoRoL
Muy bonito y entrañable. Sobre todo la imagen del final, que cierra el circulo.
ResponderEliminarAbrazooo
Me alegro de que te haya gustado, Gabi *.*
EliminarGracias por leer y comentar.
Un abrazo
En este relato veo una ternura especial; es la imagen de un joven que a través de la vida ha ido construyendo un camino o su propio refugio, como es tu palabra elegida.
ResponderEliminarEsa madera que fue su signo y su vida refleja que lo que parece absurdo a veces resulta la sal de la vida. Un besote grande, feliz semana.
Así es, la madera es el símbolo de Pol y se nota la ternura que le tengo al personaje ;)
EliminarUn besazo enorme, querida Campirela, y feliz semana
Linda história passando pela vida toda de Pol que desde criança convivia com todas as formas de madeira...Ao final sonhava com uma velhice tranquila, rodeado da fam´pilia, segurando mãos nodosas tanto quanto a madeira que sempre lhe acompanhou! Adorei! beijos, chica
ResponderEliminarObrigada, chica!
EliminarEn ocasiones es más difícil conseguir esa vida tranquila y familiar que la riqueza con la que sueñan algunas personas.
Beijos
Interessante o rumo que deu à saga de Pol, um jovem feito de formões e serras, que buscou a tradição familiar e sonhou pela vida espelhando-se na familia. Bela historia Tracy.
ResponderEliminarAbraços e feliz fim de semana.
Me alegro de que te haya resultado interesante la historia de Pol, Toninho.
EliminarObrigada! Abraços e feliz semana
Digo Dafne, desculpa.
ResponderEliminarNo te preocupes, Toninho ^.^
EliminarUna cálida historia, como la madera y nada de absurda.
ResponderEliminarDulces besos de buena madera y dulce fin de semana.
Me alegro de haberos transmitido calidez con la historia de Pol *.*
EliminarDulces besos de ebanista y dulce comienzo de semana
La madera fue un legado recibido, luego algo para sobrevellar la frustración y finalmente el material para construir su sueño.
ResponderEliminarBien contado.
Besos.
Como otras opciones, Pol podría haber elegido la piedra, el vidrio o el metal, pero se decantó por la madera.
EliminarMuchas gracias, Demi.
Un besazo
Tener ilusiones es magnifico y necesario, la madera y sus manos son una gran salida para ellas. Un abrazo
ResponderEliminarEl trabajo de artesano me parece magnífico *.* Y más cuando hay ilusión detrás.
EliminarGracias por pasarte a leer y comentar, Ester.
Un abrazo
Hola Dafne,
ResponderEliminarBonita narración que viene a ser la síntesis de un proyecto de vida. De Pol depende que sea un absurdo o no.
Un saludo
Para Pol no es absurdo, por supuesto ;)
EliminarGracias por tu comentario, Luferura.
Saludos jueveros
Bonita historia, con un final sin dudas soñado por muchos, saludos.
ResponderEliminarPATRICIA F.
Muchas gracias, Patricia.
EliminarSaludos jueveros
Qué linda historia armaste a partir de esa foto, Dafne. Me alegra haber sido el punto de partida para tu inspiración (como así también para los demás jueveros que se sumaron!) Siempre es un placer leerte. Un fuerte abrazo y muchas gracias por tu entusiasmo.
ResponderEliminarGracias a ti por la fotografía tan inspiradora y la convocatoria, Neo ;)
EliminarAhora me pasaré a leer y comentar las participaciones.
Un abrazo enorme y feliz comienzo de semana
Una historia tierna y bella. El final me emocionó. Un abrazo
ResponderEliminarMe alegro de haberte emocionado con el final, Nuria.
EliminarUn abrazo
Perdona pero he estado ausente por trabajo. Tu relato me ha gustado mucho. Hacer un hermoso relato de lo cotidiano es una cosa que me llega mucho. Cuando menos lo esperas, lees un relato y apareces tu mismo cuando eras joven.
ResponderEliminarUn saludo de Buscador
¡No te preocupes, Buscador! El trabajo es lo que tiene *.*
EliminarMe alegro de que te haya gustado el relato y haberte visto reflejado.
Un abrazo
El paso del tiempo, un refugio y una pasión. No sé si quisiera yo más... Abrazo y feliz semana.
ResponderEliminarQuizás no más, sino mejor ;)
EliminarGracias por leer y comentar.
Un abrazo, Verónica, y feliz semana
Amiga Dafne, boa noite de domingo!
ResponderEliminarConstruir a própria casa é um mérito indescritível. Sua mesnagem é excelente.
Tenha dias novos abençoados!
Beijinhos fraternos
Obrigada, Roselia!
EliminarBeijinhos fraternos