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MAGIA TAG

Regreso a esta sección gracias al último tag que vi en el blog de Roxy

Esta vez va sobre M-A-G-I-A y por supuesto os animo a hacerlo. ¿Estáis preparadas para el tag, criaturillas indefinidas?



     Escena de película, serie o libro que te hizo creer en la magia     



Como supongo que les pasará a muchas personas de mi generación, crecí con las películas de Harry Potter y me he leído la saga... ¿3 o 4 veces? Te hace creer en la magia desde la primera escena, no puedo elegir sólamente una.


Relato juevero: monstruos



LA NIÑA Y EL MONSTRUO


...una niña que antes de irse a dormir, revisaba todos los rincones de su habitación para comprobar que no hubiera monstruos.
Abría los armarios,
                    recorría cada una de las esquinas,
                                                               apartaba las sillas,
despegaba los cuadros de la pared,
miraba debajo de la cama...
Una noche, la niña realizó aquel ritual y justo cuando apartaba las sábanas, oyó una especie de chillido. En completa oscuridad, siguió aquel sonido y encontró un cuerpo informe que se había colocado cerca de su almohada.
—¿Qué eres? —preguntó la niña.

El ser, que tenía dos pares de ojillos amarillos, contestó con voz estridente:
—Una niña, ¿y tú?
—Tú no puedes ser una niña. Yo soy una niña. Tú eres un monstruo.
El monstruo pareció ondear sobre el colchón.
—No, no. Yo no soy un monstruo. Tú eres un monstruo.
La niña, intuyendo que así no podía seguir la conversación, inquirió:
—¿Y qué haces aquí?
—Lo que hacen las niñas: voy a dormir.
—Pero no puedes dormir aquí, esta es mi cama.
—¡Imposible! Los monstruos no tienen cama.
—Te repito que yo soy una niña y esta es mi cama.
El monstruo volvió a ondear; su cuerpo parecía cada vez más humano.
—¿Y cómo puedes estar tan segura de ello?
Ahora tenía sólo un par de ojos amarillos.
—Porque siempre he sido una niña —intentó sonar segura de sí misma.
—No, ahora no. Ahora eres un monstruo.
Asustada por sus palabras, la niña se levantó para mirarse al espejo y descubrió que efectivamente ya no era una niña, sino que tenía la misma forma que el monstruo cuando había empezado a hablar con él. El monstruo la siguió y su reflejo le mostró que había adoptado su forma: una niña de pelo corto negro, carita redondeada, vestida con un pijama azul...
—¿Qué me has hecho? —chilló la niña-convertida-en-monstruo.
—La respuesta es obvia, ¿no crees? —respondió el monstruo-convertido-en-niña—.Y ahora para completar la transformación, te voy a comer.
Y la niña se comió al monstruo.