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SIRENA

 

...una sirena intergaláctica a la que le encantaba nadar en la Vía Láctea.
Como se alimentaba de estrellas, sus escamas dejaban tras su paso un brillo tan potente que se veía desde la Tierra.
Un 16 de septiembre recordó a alguien muy importante para ella, y con sinuosos
movimientos en el cielo trazó:

"¡Feliz cumpleaños hermana sirena!"

*Relato dedicado con todo el cariño del mundo a Coral* 

El dibujo estaba perdido en una carpeta, data de 2010, inspirado en una
ilustración de Rossana Berretta e Ilaria Spada





Relato juevero: "Con los ojos vueltos"


AMIGA INVISIBLE

El otro día, una de mis amigas de la universidad nos planteó celebrar las próximas Navidades con un Amigo Invisible. 
"¡Sí!" aplaudió Bel, emocionada. Eli resopló y Marie y Sonya se miraron sorprendidas. Lu levantó la vista del móvil y preguntó qué estábamos hablando, extrañada por tanta exclamación. Me dispuse a repetir las palabras de Cris con una sonrisa, mientras la idea empezaba a formarse en mi cabeza. 
"¿Y qué clase de regalo tiene que ser?", preguntó Mar, moviéndose nerviosamente mientras expulsaba el humo de su cigarro. "Porque a mí se me da fatal regalarle cosas a la gente". 
"Tiene que ser algo especial, algo que te recuerde a la otra persona. Tened en cuenta que llevamos casi dos años pasando tooooodo los días juntas y, si nos paramos a pensar, conocemos muchos detalles, gustos, manías... ¡Va, animaos!" 
Pasamos el recreo y gran parte de las horas siguientes planeando: cuándo sería mejor hacer la elección a ciegas, cómo debíamos llevarla a cabo (¿sorteo en el ordenador o con una bolsa llena de papelitos? ¡A la manera tradicional, por supuesto!), cuándo debíamos intercambiar los regalos... 
Aunque aún no sé quién va ser mi Amiga Invisible, ya estoy pensando en aquello que encajaría a la perfección con la forma de ser de cada una de ellas.  
¡Creo que os podéis imaginar lo entusiasmada que estoy! 
¿Y cuál podría ser un regalo especial para mí? Huum... ¡Al final va a resultar que conozco mejor a mis amigas que a mí misma! 


Más regalos en Desgranando momentos


Relato juevero: Otoño

¿Os podéis creer que escribí el relato a tiempo, pero se me pasó completamente colgarlo?
Bueno, queridos lectores, como podéis comprobar, ¡volvemos con los Relatos Jueveros! Si mi memoria me lo permite, claro.  Esta vez toca celebrar el Otoño, esa época del año tan evocadora por sus colores, el frío que llega, las lluvias... ¿Con ganas de leer el relato?
No os entretengo más: hasta la siguiente entrada, ¡y espero colgar el siguiente en el plazo de la convocatoria!


OTOÑO
—Más naranja. Tiene que quedar así de brillante. 
—Como desee —asintió el pintor, mirando alternativamente la imagen que le señalaba y el bote de pintura que sostenía entre las manos—. Puedo añadirle un tono ligeramente dorado que seguro que le encantará. 
Asentí, entusiasmada por su propuesta. Acababa de mudarme a aquella casa, alejándome todo lo posible de la capital, pues quería dedicarme de lleno a mi trabajo como escritora sin que me molestasen los ruidos de los coches, la algarabía de las calles, de los bares, de las tiendas que parecía que nunca cerraban...  
—¿Qué signo del zodiaco es, por curiosidad? —me preguntó mientras se disponía a trabajar, abrochándose el mono hasta arriba y colocando correctamente los plásticos sobre los escasos muebles. 
Yo estaba sentada en un taburete en el centro de la sala con mi cuaderno y la pluma sobre el regazo, también lista para dedicarme a lo que más amaba.
—Soy tauro —respondí, ligeramente confundida.
El pintor asintió, como si eso lo explicase todo, y mientras pasaba el rodillo sobre la pared dijo:
—Solo una tauro querría las paredes de su cuarto de color naranja. 
No pude evitar reír, y me sentí un poco menos sola desde que había dejado a mi familia y a mis amigos en la ciudad.
—¿A ti no te gusta el naranja, o qué? —Apenas me di cuenta de que lo había tuteado, él se giró con la misma complicidad pintada en el rostro; debía tener más o menos mi edad, y poseía unos ojos tan azules que si no los estuviera viendo en persona no los creería. 
—Nací en otoño. Adoro el naranja. 



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