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Relato juevero: Líderes espirituales

 
EL CASO INCUBUS
 
Nada más conocer los extraños sucesos que estaban sufriendo una comunidad de monjas, Lucy había aceptado aquel caso paranormal.
Había comenzado sus investigaciones entrevistando a la Madre Superiora.
—El primer suceso ocurrió en el dormitorio de las novicias, hace tres meses. Son jóvenes y aún no han realizado sus votos... Entiéndame, Señorita d’Angelis, ¡es natural que exploren su sexualidad antes de elegir el celibato!
Lucy asintió y la instó a continuar.
—Las novicias se despertaron en mitad de la noche por los gritos que profería una de ellas. Al principio pensaron que tenía una pesadilla, pero no despertaba. Tenía el camisón rasgado y su cuerpo se contorsionaba como si estuviera luchando contra una criatura invisible, como si algo la estuviera...
—Violando —Lucy defendía la importancia de llamar a las cosas por su nombre.
—Así es. Y desde entonces se ha repetido el suceso noche tras noche, hermana tras hermana, hasta romper nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestras almas.
La Madre Superiora no había exagerado: las víctimas se movían por el monasterio como cascarones vacíos. ¿Qué podías hacer cuando te sentías desprotegida en la misma casa de Dios?
Cuando era adolescente Lucy se había planteado llevar una vida contemplativa. Sin embargo, su madre le había quitado rápidamente la idea de la cabeza.
—Nuestra Visión se fundamenta en mirar con atención hacia el exterior, no hacia el interior. Dios nos la concedió para que viéramos a las personas más necesitadas; sirviéndolas a ellas, le servimos a Él. Así que no intentes huir de tu cometido, Lucy. Como dijo la Santa Madre Teresa de Calcuta: «El que no sirve para servir, no sirve para vivir».
Así que Lucy no había dudado en vestirse con el hábito para rastrear a la presencia maligna.
Tres víctimas después, la tormenta estalló y el demonio se le apareció a ella. Aquella iba a ser la primera vez que se enfrentaría a un íncubo... llevando a cabo su propio exorcismo.

 La lección más importante de Lucy fue que tenía que emplear un pepinillo para el exorcismo.

©Joyce Lee (web)


 
 
 
 
 
 

Cierre de convocatoria


Es hora de cerrar esta convocatoria juevera sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible.



En vuestros textos se han tratado numerosos objetivos: el fin de la pobreza, el hambre, la educación de calidad, la igualdad de género, el agua limpia, la vida en los ecosistemas terrestres, la paz... Además de relatos y poemas, también hemos leído textos filosóficos, cartas con crítica hacia la Agenda 2030 y manifiestos muy necesarios para hacernos reflexionar. En conclusión, a pesar de que el progreso de los ODS es lento y queda mucho trabajo por hacer, hay esperanza.
 
De nuevo, ¡mil gracias por vuestra compañía!

Ahora, toca acompañar a Roselia en el próximo jueves.

¡Hasta pronto!
 
 
 
 

Relato juevero: Objetivos de Desarrollo Sostenible

  
 

 AÑO NUEVO, NUEVOS OBJETIVOS SOSTENIBLES

 
—¡Ya están las hamburguesas! —Lucas colocó los platos sobre la mesita de café y se sentó al lado de su pareja en el sofá—. ¿Qué estás viendo, Yuri?
—Las noticias —Yura suspiró—. ¡Vaya forma de empezar el año!
Aparecían imágenes de inundaciones, manifestaciones en contra de los últimos asesinatos machistas, bombas destruyendo ciudades, testimonios y titulares con cifras descorazonadoras.
—¿Alguna novedad respecto a la guerra?
—Ninguna. Y mi tío sigue en el frente... Чорт забирай! —Sus ojos verdes refulgieron, furiosos—. La gente únicamente quiere volver a casa con su familia y vivir en paz.
—Ojalá se proponga pronto una tregua que tenga en cuenta a las personas y no... —Lucas hizo un gesto refiriéndose al dinero.
—¿De verdad crees que la gente de a pie podemos combatir todo esto? —señaló la pantalla.
—Es complicado. Sobre todo, dependiendo del país y de su situación política. ¿En Europa? Sí, creo que podemos y, más aún, debemos combatirlo.
—¿Cómo?
—Teniendo una formación sólida, una perspectiva crítica y consciencia social. Sabiendo cuándo y cómo quejarnos. Pensando como un colectivo al mismo tiempo que abrazamos nuestra diversidad. Pagando los impuestos que nos corresponden. Ejerciendo nuestro derecho a voto...
—Este año ya puedo votar —Yura le dedicó una sonrisa orgullosa y Lucas entrelazó sus manos, en las que brillaban sus anillos de compromiso.
—Tenemos que luchar para no perder nuestros derechos y seguir avanzando. Aún queda mucho camino por recorrer... Я тебе кохаю.
Le costaba un poco hablar su idioma, pero era una forma de demostrarle cuán profundamente le amaba.
A я тебе, любов.
Se besaron suavemente, y el noticiero, ¡el mundo entero! quedó en segundo plano.
—¡Bueno! Habrá que probar este invento tuyo...
Lucas había fabricado la “carne” de la hamburguesa con una pasta de lentejas especiada. El resto de los elementos eran los típicos: pan integral con semillas, pepinillos, huevo, queso, lechuga, tomate y salsa de la casa.
Yura dio un primer mordisco y lo saboreó.
—Hum, está rica, aunque no tanto como la ternera.
Se habían propuesto varios propósitos de Año Nuevo para mejorar su calidad de vida: intentar mantener una dieta vegetariana, hacer deporte diariamente y, en el caso de Yura, dejar de fumar.
—¡Uf, aún estoy con el mono! Cuánto me ayudaría un buen chuletón... —Gimió de forma exagerada mientras ponía los ojos en blanco.
—¡Eres de lo que no hay, Yuri! —Lucas le empujó de forma juguetona.
El otro chico dejó la hamburguesa en el plato y le devolvió el empujón. Tras un lío de brazos y piernas, acabaron tumbados en el sofá mirándose intensamente.
—Se me ocurre una alternativa vegetariana mejor que tu hamburguesa...
Lucas enarcó una ceja, expectante, y Yura le susurró su gran idea al oído.
 
 
Gif de la serie Heated Rivalry