EL CASO EVERGREEN«Las noches de tormenta son ideales para un exorcismo», pensó Lucy nada más aparcar frente a la mansión de estilo ecléctico. El sonido rítmico de la lluvia calmaba sus nervios y el ambiente húmedo le evocaba su ciudad natal, sumiéndola en un estado mental pacífico. Resguardada bajo su paraguas, caminó hasta el pórtico donde la familia Evergreen la estaba esperando.—Lucía d’Angelis —se presentó con un marcado acento siciliano—, pero me podéis llamar Lucy.Su madre la había bautizado en honor a la Santa de la que descendían y, según un escrito apócrifo, gracias a la cual había heredado la Visión mágica.—Gracias por acudir en nuestra ayuda, Lucy. —La Señora Evergreen le sostuvo la mano mientras la guiaba al salón—. Kathy ha preparado leche dorada... ¿Quiere una taza?—Sí, por favor. —La muchacha le tendió la bebida, tímida; la leche había adquirido un intenso color amarillo por la cúrcuma—. Díganme, ¿cuándo y cómo empezó el fenómeno paranormal?—Nada más mudarnos, hace medio año —explicó el Señor Evergreen con gesto lóbrego—. El fenómeno es cíclico: todos los sábados mi mujer se levanta sonámbula y acaba en el jardín. Si la intentamos despertar o detener, se revuelve violentamente, como si estuviera poseída. Fuimos al médico, pero a mí me tachó de lunático y a ella de histérica.—Somnium, imago mortis —confirmó Lucy—. Es un tópico literario que significa: «el sueño imita a la muerte». En el terreno místico implica que cuando dormimos somos más vulnerables a ciertos... entes. Cuando está sonámbula, ¿recuerda algo, Señora Evergreen?—No, pero al despertar me siento apática y mi boca se llena de un sabor cáustico de manzanas y sangre.—Quisiera ver el jardín.Guiada por su brújula interior, Lucy se dirigió hacia un árbol en concreto.—¡Aquí es donde acabo todos los sábados! —exclamó la Señora Evergreen con auténtico asombro.—Es un manzano. Si se fijan, es el único que tiene muérdago en sus ramas. ¡Oh, miren! La lluvia ha dejado al descubierto una placa... —Lucy se agachó para leer el epígrafe—: «El fruto de nuestro amor. D ❤ B»Al rozar el metal con los dedos, el mundo se volvió estático, como si lo viera a través de una cámara.En aquella mansión vivió un matrimonio, Diana y Máximo Hawthorne. Ella era ama de casa y él un empresario que, como buen géminis, tenía dos caras: para los demás era un hombre atávico, con gran sentido estético y cierto gusto lúdico, mientras que para ella era un marido autoritario y pérfido. El jardín lo cuidaba un joven de origen nórdico, Bjorn, e inevitablemente entre Diana y él nació un tórrido romance. Para que el escándalo no trascendiera, el marido los asesinó y enterró sus restos en un lugar inhóspito.Un relámpago cruzó el cielo, efímero, y Lucy regresó de la sórdida visión. Percibió el pálido espíritu de Diana alrededor de la Señora Evergreen, como una silueta elástica. El espíritu de Bjorn crecía entorno al manzano, impávido ante el híbrido entre un ser humano y un tétrico ser fantástico que se erguía al otro lado. Con su lengua bífida, el demonio se relamía la sonrisa.Sin dudar, Lucy se dispuso a recitar los cánticos que le había enseñado su madre y comenzó el exorcismo.

Olá, querida amiga Dafne!
ResponderEliminarMuito bem construiu sua participação com esmero usando a chuva de palavras sem comedimento criando uma história inusitada.
Até o exorcismo teve seu lugar.no enredo.
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos