¿Qué tal habéis empezado el invierano, queridas criaturitas indefinidas en el tiempo?
En mi caso con mucho calor y trabajo *.* Sin embargo, tenía muchas ganas de participar en el proyecto de nuestra querida amiga Ginebra, así que hoy os traigo una Variété.
El reto de Junio debe girar en torno a alguna de esas situaciones en las que, en cualquiera de sus matices, necesitamos y/o queremos fluir. A modo de inspiración debemos elegir una o varias de las ilustraciones de Robert McGinnis, “un ilustrador norteamericano conocido mundialmente por haber realizado los posters de las películas de James Bond o Barbarella, y portadas de libros de bolsillo”.
Además, me apetecía continuar con la temática LGBTIQ+ y visibilizar la identidad de género fluido. ¿Habéis oído hablar sobre sobre ello? Si tenéis curiosidad, seguid leyendo...
Esta semana hemos leído relatos, poemas y reflexiones sobre la diversidad sexual y de género, inspirándoos en los conceptos que hay tras las letras LGBTQI+ y
las banderas del Mes del Orgullo. La conclusión general ha sido que
todas las personas merecemos poder expresarnos tal y como somos, con o sin
etiquetas, sin que nadie dude de nuestra realidad de ser ni nos imponga sus
propios prejuicios. Hay mucho que celebrar, pero también queda mucho por
seguir luchando, y entre todas las personas podemos conseguir que este mundo
sea mejor... y más libre.
De nuevo, ¡mil gracias por vuestra participación!
❤️🧡💛💚💙💜🤎🖤
Artesanos de la Palabra lleva la batuta en el próximo jueves y aprovecho para animaros a anfitrionar alguna semana.
En el interior de una habitación decorada con
pieles de animales, cerámicas de Renania, cortinas de seda y alfombras bizantinas,
dos mujeres jugaban desnudas una partida de Hnefatafl. Una pertenecía a una
importante familia de comerciantes y la otra era una skjaldmö de alto rango.
—¡Gané! —exclamó la última, victoriosa.
—Alguna vez podrías dejarme ganar...
—¡Ni hablar!
La skjaldmö apartó el tablero a un lado para
atrapar entre sus brazos a su amada. Con la risa vibrando en su pecho, la hija
de comerciantes acarició su cuerpo musculoso, curtido por el sol y cubierto de
cicatrices.
—Cuando regreses de la incursión te cobraré la
revancha.
—Y yo reclamaré de nuevo mi recompensa.
Sin embargo, aquella incursión fue más difícil
de ganar que cualquier partida de Hnefatafl, y la skjaldmö regresó a su hogar aferrándose
a la vida. Sus hombres la depositaron sobre el camastro que atesoraba las risas
y los gemidos compartidos. Mientras le secaba las lágrimas a su amada le prometió:
—Nos reuniremos en el Valhalla.
Y entre sus labios exhaló su último aliento.
Finales del siglo XIX d.C.
Tumba Bj 581
Habían llegado al corazón del yacimiento vikingo:
una cámara funeraria maravillosamente conservada en la que un esqueleto reposaba
en posición sentada. Estaba vestido con prendas de seda y adornos de hilo de
plata, y entre sus manos sostenía unas piezas de juego semejantes a las del
ajedrez. El ajuar que le acompañaba incluía una espada, un hacha, una lanza,
flechas perforadoras, un cuchillo de batalla, dos escudos y dos caballos, una
yegua y un semental.
Eufórico, el arqueólogo anunció:
—¡Esta tumba debió de pertenecer a un gran guerrero
vikingo, sin lugar a duda!
128 años después
—¡Es increíble que hasta ahora ningún experto
haya revisado los huesos!
—Las dimensiones de la mandíbula y la pelvis apuntan
a que se trataba de una persona de sexo femenino —indicó la bioarqueóloga.
—¿Y no pudiera ser que se hayan mezclado los
huesos o etiquetado incorrectamente desde la excavación? —preguntó su colega,
frunciendo el ceño.
—Analizaremos el ADN mitocondrial de varios
huesos para confirmar o descartar esa posibilidad. Por otra parte, el ADN
nuclear revelará el sexo cromosómico.
Cuando llegaron los resultados del laboratorio
la bioarqueóloga anunció con la calma que la caracterizaba:
—Los huesos pertenecen a la misma persona y sus
cromosomas sexuales son XX.
NOTA: Este relato está inspirado en la Guerrera vikinga de Birka, que hasta hace 9 años se consideraba un "guerrero" por las expectativas de género asociadas al ajuar encontrado en su tumba. Si tenéis curiosidad sobre cómo se relaciona la arqueología con la identidad sexual, a continuación os dejo un vídeo de PutoMikel (Mikel Herrán), arqueólogo y divulgador español: